Vamos ya con la herejía: el volumen me parece accesorio

En mi últimos post empezaba a plantear las cuestiones más básicas que necesitamos cuando queremos realizar un análisis gráfico. A la disposición de los precios suele acompañar el volumen de negocio. No es mi caso, pues en general tiendo a considerarlo un elemento accesorio y asumo con ello que se me fusile al amanecer por hereje.

Contra lo establecido, el volumen no debe acompañar necesariamente a las tendencias, ni estamos condenados a revertir el avance de un mercado porque éste no haga acto de presencia. En ese sentido, el legendario Kostolany advierte en “El arte de reflexionar sobre el dinero” que un mercado que sube sin volumen es sano porque refleja un mercado controlado por lo que él llamaba “los duros”, y que podemos considerar los institucionales. Será el aumento del volumen de negocio, según él, el problema.

De hecho, los más relevantes incrementos de volumen se dan precisamente en las zonas de agotamiento de los movimientos terminales, luego un incremento en zonas de soporte o de resistencia críticas puede ser un síntoma de abdicación, de agotamiento del movimiento paradójicamente a lo que se supone a priori. En mi trayectoria como analista técnico, es en los momentos extremos, señalando liquidaciones, donde frecuentemente he encontrado auténtica ayuda en el uso del volumen de negocio. Y éstos no se producen cada dos por tres precisamente… Sin duda los mínimos de 2009 en el Dow Jones Industrial respondieron a ello, y recuerdo perfectamente haberme apoyado en el volumen para dar por finalizada la “C de Barack”, lo que me permitió afirmar que era posible que hubiésemos visto un suelo generacional en base a diferentes criterios técnicos pese a la acusada tendencia bajista que padecíamos con origen en los últimos meses de 2007.

volumen1

Por volumen se entiende el nivel de intercambios que se negocian en un mercado, índice o activo financiero. Puede usarse el montante en euros o el número de títulos -contratos- intercambiados, pero personalmente considero más válido el segundo de los elementos porque permite comparar diferentes momentos del ciclo dado que en un mercado bajista la capitalización desciende y viceversa.

Para los analistas técnicos el volumen es una herramienta, un parámetro de medida de la intensidad o agresividad con la que se producen los movimientos de los precios, un elemento de medición de la fiabilidad. Del volumen de negocio pueden desprenderse interesantes lecturas sobre la presión compradora o vendedora; lecturas que pueden ser utilizadas para obtener confirmaciones o generar dudas en torno a la fiabilidad  de un movimiento potencial del mercado. Es celebre la idea de que un mercado sano ve como el volumen se incrementa en los impulsos y disminuye en las correcciones, pero en mi experiencia debo decir que esto no es ni mucho menos determinante. No es necesario poner un nuevo ejemplo, pues puede verse en el gráfico del Dow Jones Industrial como todo el proceso alcista vivido desde los mínimos de 2009 ha carecido de un volumen que muchos, de forma estúpida, han estado reclamando para creer en el proceso.

Un segundo ejemplo: liquidación que nos sirve para ver un momento en el que el volumen ha ofrecido un potente argumento comprador con gran acierto en la primera ocasión y estrepitoso fallo en la segunda, pues los precios de Arcelor rondan los 3 euros con liquidaciones aún más intensas. Puede que estemos ante la que precede a la recuperación, pero el galletón recibido con compras en en los 5 euros ha resultado para nota si no se ha trabajado con un stop loss.

volumen2

 

Suelen creer -uso este verbo deliberadamente, pues es un acto de fe- los chartistas, especialmente los que jamás se han cuestionado la teoría que subyace a sus pequeñas herramientas, que el incremento en la negociación que pueda producirse durante los impulsos que forman las tendencias alcistas o bajistas, así como el descenso en las fases que los corrigen, es clave. Ingenuamente, asocian a la idea de que dichos impulsos tienen características saludables. Puede que estas cosas tengan sentido en activos poco líquidos, quizá funcionó mejor en mercados del pasado, menos institucionales, donde la liquidez de los títulos era menor, pero no lo tienen en el movimiento común de los activos. Si usted se centra en trabajar activos que cumplan con patrones de volumen que loan los libros de análisis técnico, por lo general insufribles, le deseo mucha suerte. Va a necesitarla.

Un ejemplo: Apple.

Puede verse el alza superior al 1000 por ciento que presentan los precios de la tecnológica con un continuo descenso del volumen de negocio en gráfico mensual. Vaya usted diciendo no a lo que no lleva un volumen creciente…

volumen3

 

Anuncios

2 comentarios en “Vamos ya con la herejía: el volumen me parece accesorio

  1. Gracias, como siempre, por compartir tu conocimiento y tu visión.
    Comenzamos en esto del chartismo como en una religión o en una escuela filosofía y sólo con el tiempo – y en algunos casos – se abandona la fe para reconocer que es más un arte o una artesanía (por ser más humilde)
    Empezamos tratando de recopilar unas cuantas verdades inmutables que nos guíen, hasta que la tozuda realidad se encarga de hacernos ver que no eran ni tan verdad, ni tan inmutables, por eso agradezco tu visión crítica, en este caso sobre el volumen y aprovecho para poner esa “verdad inmutable” que tenía apuntada en mi libreta de aprendiz en estado de “en revisión”.

    Lo dicho: gracias
    Un fuerte abrazo
    Pedro

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s