Señores de elEconomista, `je ne suis pas´ Ignacio Escolar

Estos días hay quien se sorprende por lo que está pasado en torno a Ignacio Escolar. Comprendo la indignación del periodista de Eldiario.es, pues en realidad no creo que las leyes del libre mercado puedan pasar por encima de la libre expresión y del derecho a la información. Con todo, debo decir que echar a una persona a la calle, por el motivo que sea, es libertad. A mí me echaron de elEconomista y nunca me he quedado del ello sino del cómo y del para qué.  Sobre todo si, como es el caso de elEconomista, si demás de dar lecciones sobre la vida pública vas de liberal por la vida, procede ser consecuente con lo que firmas.

¿Por qué te quejas entonces de lo que hizo contigo elEconomista? Sobre todo tú, siendo liberal… Pues cuando lo hago como liberal, lo hago porque no es lo mismo lo que se ha hecho con Escolar que lo que se hizo conmigo. LIBERTAD es cumplir con los contratos. Y en el mío no se especificaba que tuviera que ser simpático, o sugerir una operativa en mercado que respondiese a lo que en elEconomista se considerase conveniente y necesario para que sus campañas de captación comercial llegasen a buen puerto. Estos son algunos de los zafios argumentos que utiliza Editorial Ecoprensa, en su rescisión contractual, para no indemnizar a Ágora EAFI con la cifra pactada para que creásemos su herramienta Ecotrader y depositásemos allí cientos de clientes que eran mi esfuerzo de años en Bolságora.

Si a quien te paga no le gusta lo que haces o dices -en elEconomista aborrecían mi uso de las redes sociales para mostrar mi rechazo al nacionalismo-, en su derecho de echarte está. Si no les gusta que te aferres a tus principios para honrar a los clientes que pagan el servicio que se realiza, en su derecho están de echarte. Otro que esté de acuerdo con tu modo de obrar/pensar te dará un empleo. LIBERTAD. Pero que se te pague lo que imponen las leyes. Y que no sea así, como ha sido nuestro caso -tal y como espero sentencien los tribunales en su momento-, es algo que clama al cielo cuando lo realiza quien da lecciones de liberalismo y buenas maneras a políticos, jueces, empresarios, sindicalistas y cualquiera que se sitúe en la esfera pública. En El Corte Inglés aún se acuerdan de la cera recibida. Pero a Dios rogando y con el mazo dando, esta es nuestra pobre España.

La deontología de Escolar le ha llevado a revelar una información. Bravo valiente. La deontología de Carlos Doblado no le permite ser simpático con quien le falta el respeto y, sobre todo, no le permite operar más de la cuenta para captar más clientes. No lo hicimos jamás en Ágora, donde somos muy conscientes desde siempre de que cuando no operamos es cuando más clientes perdemos, ni lo hago desde elConfidencial, donde se respeta que haga exactamente lo que considero mejor para el lector que comparte un acercamiento al mercado desde el trading en tendencia por técnico.

Es bien sabido que operar más no beneficia al cliente. Como afirma Peter Lynch, inversor de incontestable éxito, si no encuentras ninguna compañía atractiva donde invertir, guarda el dinero en el banco hasta que la descubras.

¿Qué es lo que quieren los clientes de Ecotrader? ¿Ganar dinero o quemar adrenalina?

Pues habrá de todo, pero yo no me mancho las manos con lo segundo para ganar dinero. En elEconomista son muy libres de pensar de otro modo, incluso de actuar de otro modo si se lo permite su conciencia y los clientes se lo toleran -claro que esto último habría que verlo-, pero no tienen derecho alguno a considerarlo motivo para no pagar a quien tenía un contrato con ellos aún por tres años mientras nos venden la moto con el liberalismo en sus principios fundacionales. ¿A caso no debía yo respeto a los clientes que llevé a la herramienta de Ecoprensa a cambio de ese contrato?

Para mí lo fácil hubiera sido operar más y mirar para otro lado. Era un privilegiado con ingresos en el 1% de la sociedad española conservando el contrato que me vinculaba a ellos. Y la verdad, no requería mucho esfuerzo darles la razón y pasar del interés del cliente. Pero supongo que mis principios valen más dinero, aprendiendo como he aprendido que incluso la traición de quien te llama hermano durante 20 años tiene un precio. El de mis socios es, evidentemente, mucho más bajo que el mío.

Nunca he cuestionado la libertad de elEconomista para echarme a la calle, sino el libertinaje que supone hacerlo sin pagar lo que se ha pactado en contrato libremente firmado por las partes. El contrato es la parte más esencial de ese liberalismo que dice defender elEconomista en su famosa declaración de principios fundacionales. Principios que, a la vista de los hechos, son papel de fumar. ¿Principios fundacioanales quizá?

Más sucio es lo de trabajar junto al Consejo de Administración de Ágora para conseguir un acuerdo beneficioso sólo para los intereses económicos de los que los que lo prepararon: Editorial Ecoprensa y dos de sus tres consejeros: Joan Cabrero y Carlos Iburo. Y por supuesto, es repugnante que quien tiene la obligación legal de deberse a la empresa de la que es socio y a la que representa como consejero -Cabrero, actualmente director de ¿análisis? de Ecotrader, y muy especialmente Iburo, actualmente director comercial de Ecotrader, en tanto que consejero delegado-trabaje contra los intereses de Ágora EAFI. El día 18 de mayo empieza la fiesta en el juzgado, las cosas de palacio van despacio y a veces encima se retrasan. Pero lo bueno se hace esperar incluso cuando hay mucho que contar, cosas que aún no podéis ni imaginar y que os dejarán con la boca abierta, y además probar; sobre todo probar, porque esto no es ninguna broma y no me apetece perder las querellas que quizá tengan el valor de presentar en mi contra. Vamos a estar muy entretenidos -e indignados-, os lo aseguro.

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3 comentarios en “Señores de elEconomista, `je ne suis pas´ Ignacio Escolar

  1. Buenos dìas
    Don Carlos le deseo suerte pero tenga en cuenta que acudir a la justicia no es garantía de que le hagan justicia..”piensa en lo …….” termino con un chascarrillo brasileiro.
    Un empleado brasileiro se deshacía en explicaciones ante su jefe que lo escucha en silencio y cuando terminó le dijo el jefe: voce tein rason…..mais esa rason que voce ten e uha puta merda.
    abrazo caballero estaremos atentos

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