Por sus frutos les conoceréis: elEconomista contra la libre iniciativa

Vengo denunciando que elEconomista es capaz de pasarse por el arco del triunfo todos sus principios para incumplir lo más sagrado que los liberales conocemos: un contrato. Uno a uno, foto a foto, pienso dejarlo claro sin lugar a la duda porque ya está bien de reírse de todos nosotros… Se petaron el que versa sobre Presiones e información, el que trata sobre Mercado de valores, sobre Economía de Mercado, sobre Empresas privadas, sobre Buen gobierno, sobre Libertad de Expresión, y, por supuesto, el primero de todos: el que habla sobre la libre iniciativa de los ciudadanos… Los otros tres de su decálogo hacen referencia a mujeres, sindicatos y el Estado, de tal modo modo que me los perdonaron. ¡Vamos con el último!

principio1 libertad

La libre iniciativa dicen…. Bien, quizá tengas presente el corte de la grabación que subí en mi anterior post, donde clarificaba no sólo lo lejos de la libertad que está esta gente sino lo muy bien que representan con sus acciones a lo peor de la España más profunda y antiliberal.

¿Qué clase de libre iniciativa puedo tener si para que entre oxigeno en mi empresa debo perder la mayoría del capital en mi empresa o renunciar a hacerles la competencia? Y por supuesto, renunciar a la indemnización que rezaba en el contrato que rompieron unilateral e injustificadamente (los argumentos que plantean, como también voy mostrando, son otro atentado).

¿Qué clase de libre iniciativa puedo tener si debo renunciar a demandar a los que me han agraviado para que me den de comer?  

¿Qué clase de libre iniciativa puedo tener Ágora cuando su consejero delegado, Carlos Iburo, dice tener que consultar nuestro futuro con la dirección de elEconomista, la empresa que nos acababa de rescindir sin avisar ni pagar lo pactado?

ALFONSO

Y es que al final te tienes que enfadar: ¿Qué hace la gente del Marqués de Montecastro y Llanahermosa saltándose con saña la mayoría de los principios ideológicos de su periódico?

¿Increíble? Supongo que tras los post que ya he publicado desde aquel traición, mentiras y corrupción en elEconomista con el que se abría esta saga dedicada al emprendimiento y sus peligros, la respuesta es un NO rotundo. Y desde luego intolerable viniendo de quien se arroba la bandera de la regeneración política y la liberalidad entre la sociedad civil.

La pregunta, por tanto es: ¿Pero tienen vergüenza? Pues usted mismo…

Dice el primero de sus principios que todo se hará en beneficio de la sociedad… ¿No faltará algo? ¿No querrán decir en beneficio de Editorial Ecoprensa Sociedad Anónima?

Desde luego pueden alegar que vivimos en un sistema de libre empresa para revocar el mandato de Ágora. Nunca me he quejado de que me echaran. Me quejo de que se camuflen entre principios liberales que no practican –salvo para justificar el cese de sus directores-, me quejo porque mienten compulsivamente con el fin de no pagar lo firmado en contrato -¡Ay liberales!-, y porque se llegó a extremos repugnantes en un intento de ponerme bajo su control dado que no se ha rescindido a nadie tras la publicación de unas grabaciones en las que cualquiera podría entender que a mí me hicieron sentirme extorsionado.

Resulta una muy pobre defensa de la libre iniciativa poner a Ecotrader bajo control de personas de personas enfrentadas a un proceso penal por administración desleal y apropiación indebida que han afirmado lo que han afirmado en las grabaciones que he publicado. Y sobre todo es patético que apelen a ella para que desde dicha herramienta de “inversión” se opere todo lo que sea menester para que en elEconomista puedan satisfacer sus campañas de captación comercial, que nada tienen que ver con un consejo honesto y centrado en el interés del cliente. Suena más a libertinaje que a libertad como puede verse en este ya famoso párrafo de su iburrofax de rescisión:

rescision

Pero más importante: ¿qué hay de la libertad económica de los clientes de Ecotrader, a los que ni se consultó ni se dio salida o explicación mínima sobre los motivos por los que se me dio una patada en el trasero con alevosía y nocturnidad?

¿Necesita el cliente de elEconomista un nivel operativa elevado cuando busca ayuda por falta de conocimiento suficiente? ¿O más bien quiere es una operativa honesta, la justa y necesaria, para hacer rentable su cartera a medio plazo? Yo tengo muy claro, como casi todos los profesionales, que operar más suele ir de la mano de ganar menos… Salvo en el caso de que seas un intermediario, claro. A ellos también les he dicho muchas veces NO si una colaboración conllevaba ese tipo de alteración en mi operativa. Quizá entienden por libertad que el cliente decida si quiere estrellarse o no cuando reciba un montón de operativa que no necesita. Al fin y al cabo, son unos cachondos.

En entornos de incertidumbre, añadir posibilidades a las acciones de un inversor al que se supone que tutelas, cambiando las reglas por las que ya venía contratando un producto que le era satisfactorio -de otro modo no lo contrataría-, es condenarlo a una operativa dubitativa y al final perdedora. Un aborto de la libertad y un aborto de producto que desde luego no benefició a los clientes. No en vano, se han reducido considerablemente según me cuentan mis fuentes.

Pero el que manda siempre acaba consiguiendo lo que desea, así que su deseo de transformar el producto hacia una operativa a imagen y semejanza de su conveniencia fue dicho y hecho. Y no lo digo yo, lo contaba en su encuentro digital el siempre amoroso y servicial Juanito Cabrero a las pocas semanas:

la30

No hay casi nada con lo que se haga más daño al común de los inversores minoritas que trabajando agresivamente. Y digo casi porque Cabrero se ofreció a lo único que puede ser peor todavía: operar con posiciones cortas. Así que un ole para él por pretender rizar el rizo en su afán por gustar, y otro para elEconomista que es perfectamente consciente. Les pega.

Los incómodos tiempos de un tipo huraño e incapaz de adaptar sus principios a las circunstancias para seguir ganando mucho dinero con poco trabajo, habían terminado para siempre. Y así empezó la segunda edad de Ecotrader.

Quiero dejar claro de nuevo que entiendo la decisión de arrebatarme a mis propios clientes (no así la de no pagarme lo pactado para ello excusándose en que Ágora no trabajaba mientras se contrataba para hacer el trabajo a dos de los tres ejecutivos de la misma de forma inmediata). ¿No fui tan tonto como para ponérselos en bandeja? Pues apechuga. Consideraban que mi testaruda y perseverante preocupación por la salud de la clientela era un problema comercial, que conmigo a los controles de Ecotrader el rumbo era la calidad y nunca la cantidad; y además eran conscientes de que por dinero no iban a cambiar las cosas porque me llevaba la parte del león. No cabía otro camino tarde o temprano. No discuto por tanto su pleno derecho a, libremente, darme una patada en el culo.

¿Pero que hay de la libertad de Ágora? Fue defenestrada por ejercerla sin que se la indemnice como se pactó en contraprestación por los clientes que les entregué, y eso sí lo denuncio públicamente; sobre todo por las formas, porque se saltaron sus propios principios al conspirar a mi espalda junto a mi consejo de administración; y porque es muy indecente que lo hagan al tiempo que presumen de principios liberales. Las grabaciones que he publicado no dejan gran espacio a la duda mientras los “señores” Cabrero e Iburo sigan trabajando para ellos.

Así que, querido emprendedor, lección: siempre es más práctico someterse a cambio de un buen dinero. Plantarse y jugártela por el bien de clientes que no se van a enterar de tus actos heroicos tiene un oscuro futuro, es cierto y Juanito lo tenía clarísimo.

Me despido, como no, con algo de música de Eldorado. Después de presentar a lo largo de varios capítulos las esencias de Ecoprensa, la devoradora de hijos, toca Hey Saturno…

Y ahora, una vez más, no olvides que el mundo es una playa y puedes poner tu granito de arena al compartir esta información para que crezca la indignación y detonemos cambios. Obliguemos a los personajes de este circo a comportarse como predican. Ya está bien de dar con el mazo, del haz lo que yo diga pero olvida lo que haga.

¿Vas a compartir estos posts para que algo cambie? ¿No? Pues disfruta de la Ecojungla.

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4 comentarios en “Por sus frutos les conoceréis: elEconomista contra la libre iniciativa

  1. No me canso de insistir que esto puede ser el libreto de una película, oye que quiero un papel aunque sea de cliente que se queja jajajajajaj.
    Pues es así y me llama a la ambiguedad porque cuando trabajas, por ej de cajero, el cliente siempre tiene la razón…. Ahora si el cliente se queja del pseudo servicio prestado por el Economista…. ¿tendrá la razón o lo mandaran a tomar por saco? Pues nada que ahora queda esperar a la próxima entrega. Yo lo compartí, lo comparto y lo compartiré porque las injusticias deben ser castigadas, y si uno puede poner un granito de arena para colaborar, bienvenido sea. Un saludo!

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  2. Buenas noches Carlos
    Muchas gracias por tus análisis y opiniones sobre los mercados.
    Gracias también por comentar todo lo que hay detrás del Economista
    Pero las personas que te seguimos estamos más interesados en tus análisis que creó de verdad que son muy buenos que en leer tus artículos de denuncia que son ya repetitivos y que ya aportan más rencor y redundancia que denuncia
    Sigue con lo que haces bien y deja esta línea que ya poco más aporta.
    Gracias por permitirme opinar.
    Y gracias de verdad por todo lo constructivo que aportas , eso es lo que me hace seguirte

    Jesus Daza

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    1. Buenas noches Jesús,

      Comprendo tu opinión y la respeto, pero esta es una historia que pienso comentar por completo porque al final forman parte de un libro que estoy escribiendo lentamente. Quedan muchas cosas que contar, aunque del tema de los principios se puede decir que se ha visto todo ya. Con todo, me parece estupendo que el que ya lo tiene todo claro no se moleste en leer nuevos capítulos (aunque se va a perder alguno realmente flipante).

      Es un placer permitirte opinar, y soy yo el que te agradece que lo hagas.

      PD: por cierto, este tema no es destructivo. Al contrario, permite construir un terreno más limpio y un país mejor porque es una absoluta vergüenza lo que hace esta gente que tanto influye. Y en cuanto al interés, te aseguro que no todo el mundo piensa como tú (se ve en las lecturas que se producen de los posts según su tipología).

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