Juan Rallo retrata a los directivos de elEconomista gracias a Ramón Espinar

Juan Rallo acaba de demostrar, en su último post en El Confidencial y sin ni siquiera saber que iba a hacerlo, la hipocresía de los directivos de elEconomista. Hay quien aún no ha entendido que en todo lo que he escrito sobre esa casa a la que tanto debo subyace algo gravísimo: no se trata de que no me hayan pagado. Se trata de que te están tomando el pelo. 

Explica Rallo, liberal sin comillas, que los hipócritas mantienen una cara pública y una cara privada: la pública la utilizan para agradar a los demás y la privada para vivir al margen de aquellos principios morales que proclaman haberse autoimpuesto. Como afirma Rallo, así se apropian simultáneamente de los beneficios derivados de acatar las normas sociales (admiración, respeto o afecto del prójimo) y, a su vez, de violentarlas (aprovecharse de los demás sin que nadie sea consciente de ello).

De hecho, uno de los primeros artículos de esta denuncia en forma de colección de posts para incautos emprendedores, versó sobre cómo las acciones de elEconomista son en realidad un ejemplo de la gasolina que ha llevado a los extremistas a protagonizar la vida pública. De ahí la terrible hipocresía que representan al arrobarse encima las banderas de la libre expresión y el juego limpio detrás de una máscara (sus principios fundacionales).

Dice Rallo en su artículo que la política ha sido, desde tiempos remotos, el campo idóneo para desplegar la hipocresía más descarnada: el político vive de gustar a los ciudadanos y, por tanto, debe decir todo aquello que pueda granjearle el apoyo del público. Al buen político no puede importarle si realmente cree, o pone en práctica, aquello que proclama ante los demás.

Amamos a los medios de comunicación porque están aquí para desenmascarar a esa clase de políticos, empresarios, jueces o sindicalistas que abusan de nuestro sistema. Por eso es especialmente grave para ti, y no sólo para mí, que en elEconomista se hayan fumigado sus principios fundacionales sin ningún tipo de vergüenza para justificar su voluntad de no pagar lo que Alfonso de Salas, marqués de Montecastro y Llanahermosa, Presidente y fundador de esa casa, firmó conmigo en contrato mercantil a cambio de hacerse con el control de mis clientes. Muy liberal no parece. Muy hipócrita sin duda alguna. Imposible amar este tipo de medios.

Atacaron su principio número 1: libre iniciativa de los ciudadanos. Y así lo expliqué describiendo cómo el único beneficio social que conocen es el de su S.A.

Atacaron su principio número 2: economía de mercado. ¿Qué clase de libre mercado conciben cuando ponen “contra la espada y la pared”, según sus propias palabras, a Juan Cabrero, un consejero de la empresa rescindida?

Atacaron su principio número3: empresas privadas. ¿Corrompiendo ejecutivos de empresas ajenas o haciendo que se sientan chantajeados con tus ofertas de paz es como se mejora la credibilidad de nuestras empresas?

Atacaron su principio número 5: mercado de valores. No en vano defienden su derecho a rescindir a mi compañía sin pagarle lo pactado con el lamentable argumento de que era menester aumentar la frecuencia de la operativa.

Muy perjudicial para los clientes de su herramienta Ecotrader, que me cuentan que se desangra, es algo que han reafirmado posteriormente en los tribunales aportando pruebas que muestran que ésta se multiplicó por tres con mi salida. Todo el mundo en el mercado sabe que operar más es, llegado un punto, el mejor camino para dilapidar el patrimonio en bolsa.

Atacaron su principio número 7: buen gobierno. Se me ofreció, por parte de quien hoy trabaja para ellos, sin que nada se haya hecho tras mi denuncia, el acceso a datos que están protegidos por la LOPD y un dinerito, siempre con la condición de que me convirtiese en minoritario en mi propia empresa para poder controlarme. ¿Buen gobierno? En Sicilia quizá.

Atacaron su principio número 9: presiones e información, utilizando lo uno y lo otro para hacer implosionar la compañía que querían rescindir. Es este tipo de conductas en las referencias morales de la sociedad la que lleva a la gente a perder la fe y abrazarse desesperadamente a los populismos.

Y han atacado luego el décimo de sus principios: libertad de expresión, primero intentando amedrentarme para que silencie lo sucedido, y luego haciendo uso de ello para embarrar el terreno de juego. Como afirma Rallo, el hipócrita se ocupará de que los demás no sean conscientes de ello.

ALFONSO

Tener medios de comunicación convertidos en medios de incomunicación pone en peligro a nuestra democracia más de lo que imaginamos. Esto es muchísimo más grave que la innegable realidad de que en Podemos las cosas son criticables según aquel que las realiza, trabajando duro contra quienes en la derecha han pervertido el sistema pero pasando por alto la doble moral de muchos de sus líderes. Patética e hipócrita Ecojungla.

¿Vas a seguir consintiéndolo?

nazis

Anuncios

6 comentarios en “Juan Rallo retrata a los directivos de elEconomista gracias a Ramón Espinar

  1. Siempre detrás de lo que alguien te dice, hay otra versión, ¿cuál es la verdadera? La que con pruebas comprobables y relaes llega.
    Principio fundamental, sobre todo cuando acusas a alguien.
    Estos tios del economista deben ser petisos no, por eso de la mentira tiene patas cortas jajajjajaja
    Un saludo estimado.

    Me gusta

    1. Sin duda. Su versión la han dado en la rescisión, que os voy desglosando y demostrando como pura fantasía. Dado que ellos no dan la suya, yo mismo me ocupo de ofrecérosla y rebatirla. Evidentemente ellos van a seguir callados públicamente en este tema porque es lo que más les conviene, utilizándolo única y exclusivamente como arma arrojadiza para embarrar el terreno de juego y hacerle creer al tribunal que yo les odiaba profundamente y, por tanto, lo lógico era echarme sin pagar. Pero lo cierto es que antes de eso yo siempre estuve a lo mío, capeando sus presiones con mano izquierda, y sin enterarme de casi nada de lo que allí pasaba como ahora no me entero de lo que pasa en El Confidencial. Trabajo no me falta para reconstruir lo que esta gente su cargo de un plumazo con ayuda de Cabrero e Iburo. Hay bastantes empleos en juego gracias a que ellos mejoraron los suyos.

      Un abrazo amigo.

      Le gusta a 1 persona

  2. Carlos, cuando hablas de los bastantes empleos que están en juego, da la impresión de que la viabilidad de Agora y mantenimiento de empleo pasa irremediablemente por el cobro de la indemnización que tienes reclamada al Economista en los tribunales. Si es así, ¿que pasará entonces si la reclamación no prospera?

    Me gusta

    1. No te preocupes Pedro, no me he expresado bien. Debí decir que hay varios empleos a los que remunerar mejor que hacen gran esfuerzo para que ellos hayan seguido viviendo como Reyes. Entre otros el mío, tres veces menor que antes de a fin de que la plantilla de Ágora se haya doblado en el proceso. Yo, a diferencia de esos arribistas, soy un empresario comprometido con mi gente.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s