La sentencia judicial que mata la credibilidad de elEconomista

Puede que ya me hayas escuchado hablando del tema en Capital Radio, o que hayas leído ya la noticia: un juzgado ha CONDENADO A EDITORIAL ECOPRENSA S.A. a pagar. Pero este blog va a seguir prestando poca atención a las cifras. Esta “guerra” tenía como objetivo limpiar mi nombre y el de mi compañía de las vejaciones públicas y privadas a las que, frente a mis clientes y/o compañeros de profesión, he sido sometido tanto por los directivos de elEconomista como por los exdirectivos de Ágora que se aliaron con ella para dar un golpe de Estado. Goliath y sus esclavos, que presumían por ahí de que Ágora sería machacada en los juzgados, han perdido frente a David. Te invito a visualizar los detalles de una sentencia no deja lugar a la duda y nos pone a todos en nuestro sitio…

En la rescisión que se hizo a Ágora, en colaboración de dos de sus tres consejeros, se nos llamó de todo. Aunque Roma no paga traidores al final del camino, mis socios traicionaron, mintieron y se corrompieron por una buena suma de dinero y la posibilidad de montar un chiringuito financiero al albur de elEconomista. Y esto último lo afirmo porque antes de ponerme a denunciar el caso, advertí de ello por burofax tanto a Alfonso de Salas, fundador y presidente de Ecoprensa, como a su consejo de administración. Nada hicieron por abortarlo. Al fin y al cabo los necesitaban para trabajar, menos una vez más, contra los intereses de su propia empresa: en el juzgado donde fracasaron.

He hablado mucho de cómo se nos denigró para rescindirnos tras ocho años en los que me dejé la piel, evitando incluso el hundimiento financiero de los gerifaltes de Ecoprensa en 2008. Merece la pena recordarlo y compararlo con lo que el juez ha sentenciado.

1. Nos acusó ECOPRENSA de graves y reiterados incumplimientos de lo pactado, así como de falta de diligencia.

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El juez en su sentencia determina que nuestro incumplimiento fue NO ESENCIAL. Ni graves, ni reiterados. Ni se menciona en la sentencia nuestra diligencia, que quedó fuera de toda duda. Por ello, el juez considera en la misma que nunca debió rescindirse el contrato. Bien al contrario, afirma debió desarrollarse hasta el final con la simple compensación del coste que ese incumplimiento marginal hubiera generado. Así son algunos “liberales” con sus sagrados contratos.

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DICHO DE OTRO MODO:

FALSOS LIBERALES INCUMPLIENDO CONTRATOS A SABIENDAS.

ALFONSO

2. Reiteró sus acusaciones ECOPRENSA, lo que incluía a sus lacayos con piel de cordero, aumentando los calificativos y considerando nuestra falta de diligencia COMPLETA. Afirmando también que no habíamos dado cumplimiento a nuestras obligaciones en numerosas ocasiones.

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Ni un sólo término de la sentencia hace alusión a tan graves acusaciones para la reputación de una empresa y sus profesionales. Ni una sola prueba de los numerosos incumplimientos se puso sobre la mesa, llegando en sala las ocurrencias de Ecoprensa al punto del delirio; lo que obligó al juez a decirle a Joaquín Gómez, responsable de mercados y adjunto a dirección, lo siguiente: claro que no lo recuerda, PORQUE ESO QUE ME HA CONTADO NO SUCEDIÓ.

Como ya he mostrado, el juez clarifica que nuestro incumplimiento fue NO ESENCIAL y que nunca debió rescindirse el contrato que nos unía. Así son algunos “liberales” con sus sagrados contratos.

3. Me atacó también elEconomista a nivel personal, de un modo que me resultó traicionero hasta la reluctancia tras ocho años de íntima relación, tras ofrecerme desarrollar el producto Ecotrader para LATAM meses antesm acusándome con la intención de no pagar lo pactado tanto de desidia como de comportamiento escasamente profesional.

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Ni una mala palabra sobre mi conducta salió de la boca del juez en su sentencia, juez que reiteradamente mostró su incredulidad por lo que escuchaba de la otra parte. Tiempo habrá de hablar de ello con detalle, pues es otro episodio de esta historia de emprendimiento que hay que contar para que sepas lo que te espera. Quedo claro, como ya dijera Cabrero en un correo electrónico que me mandó para justificar su traición, que todo se hacía por ahorrar dinero además de por un tema personal. Legítimo si cumples lo dispuesto para ello en contrato. Ilegítimo si no lo haces, pero así son algunos “liberales” con sus sagrados contratos.

4. Nos acusó ECOPRENSA de provocar importante perjuicios en forma de costes de personal, así como también enfado y desconfianza en los suscriptores. post3

Acepta el juez que generamos costes nunca cuantificados por Ecoprensa durante tres o cuatro días, dejando claro que el grueso del trabajo nunca se resintió y que por tanto no procedía rescisión alguna. Lo segundo fue negado por los propios clientes de la herramienta Ecotrader de elEconomista.es que declararon en el juicio. Todos declararon no haber percibido ninguna discontinuidad en el servicio. Así son algunos “liberales” con sus sagrados contratos.

5. Nos acusó ECOPRENSA, también a Juan Cabrero y Carlos Iburo, de ser poco colaboradores, y descalificar a su personal para cubrir nuestros incumplimientos. Así como de responder mal y fuera de tono a lectores, suscriptores, asistentes a cursos, etc… Por eso yo tuve con ellos ocho años de relación.

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Nada de todo ello se acreditó en el juzgado, donde no aportó una sola prueba en este sentido. Lógicamente nada de todo ello se nos reprocha en la sentencia, que simplemente habla de incumplimientos no esenciales. Así son algunos “liberales” con sus sagrados contratos.

6. Nos acusó Ecoprensa de no haber propuesto ni una sola estrategia bursátil en los últimos meses, siendo eso causa de la ruina de sus campañas de captación de suscriptores.

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Curiosamente, en los juzgados acreditaron todo lo contrario. Con sus propios números, que ya he mostrado en otros posts, quedó meridianamente claro que estuvimos en todo momento en los niveles habituales desde el lanzamiento de Ecotrader.

Como he denunciado con sus números en la mano, y preocupado por los suscriptores de lo que pretende ser una herramienta de inversión -creada con mis clientes y a imagen y semejanza del que era entonces el producto más importante de mi empresa: BOLSÁGORA-, la operativa se triplicó de forma inmediata tras mi  sustitución por Cabrero; lo que no puede tener otro fin que alentar la ludopatía. Y es que ésta siempre ha sido mejor negocio que el trabajo paciente y coherente. Sobre todo si lo realiza un mediocre.

Quedo esta cuestión de la operativa vista en el juzgado y acreditada alfanuméricamente, siendo para mí de todo lo hecho por Ecoprensa lo más grave del caso. No sólo por suponer una falsedad sino por clarificar el origen del conflicto: para ECOPRENSA, el producto de asesoramiento bueno es el que se rinde a las necesidades de sus campañas comerciales.

Así son algunos liberales con sus contratos. En ECOTRADER, parece que el que se firma con el cliente no es la prioridad, y eso debería llevarse a mucha gente por delante en un país decente. ¿Pueden defender Cabrero o elEconomista los intereses de alguien que no sea ellos mismos?

Toda la Ecojungla ha sido RETRATADA

Junto a las de Cabrero, quedan al aire las vergüenzas de su socio de chiringuito, Carlos Iburo, así como las de los ejecutivos de elEconomista que han estado en la sombra de toda esta película: Juan González, Amador Ayora, Gregorio Peña, Joaquín Gómez y, por su puesto, el ínclito Alfonso de Salas, marqués de no se cuantos sitios. Todos estos “liberales” quedan con esta sentencia completamente RETRATADOS. 

Aquellos que han venido despotricando sobre mi conducta pueden hacer extensible a su rostro la hostia bendita, con la mano abierta, que supone esta sentencia judicial. Pues la condena de Ecoprensa repara completamente el honor profesional de Ágora y el mío personal.

Y no, este blog no va a dejar de ocuparse por ello de la Ecojungla. Ni era un juicio, ni lo es a partir de hoy. Este blog es una expresión de mi experiencia como emprendedor, y creo poder ofrecer aún muchas páginas que ayuden a otros aunque me cueste tiempo, querellas y dinero el advertir a otros de lo que puede ser el mundo los negocios. Por otro lado, me queda bastante que hacer para denunciar como es debido algo muy grave: las irregularidades presuntamente cometidas por Juan cabero y Carlos Iburo, con la colaboración de elEconomista, en relación a la regulación financiera y a la protección de datos. Es absolutamente delirante que quien nos da lecciones desde su diario pueda permitirse estos lujos.

¿No te parece suficientemente grave como para ayudarme a desenmascararles compartiendo este post en tus redes sociales?

Para que acabes de tomar tu decisión te invito a que escuches al líder del circo hablando de la justicia. Su cinismo es nauseabundo. Pues donde las dan las toman, gran hombre.  Trolera e ingrata Ecojungla.

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8 comentarios en “La sentencia judicial que mata la credibilidad de elEconomista

  1. Lo que no acabo de entender, después de tantos meses leyendo el relato de los hechos, es qué hace Joan Cabrero todavía en el capital de AGORA, aparte de estar apalancado y retratarse.
    Recurrirán la sentencia (cuidado con los tribunales en segundas instancias!!) pero me alegra ver cómo ha concluido este capítulo tan lamentable de la ignominia y la necedad empresarial
    En cuanto a lo de protección de datos, no te confíes, al final interpretan la norma según el caso.
    Saludos y enhorabuena por enésima vez.

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    1. Bueno Mario, no se puede echar a un propietario sin una denuncia judicial al respecto. Por eso tienen una querella por administración desleal que de momento la jueza no quiere avanzar (lo hará), y para eso nos sirve también esta sentencia conseguida pese a que declaró todo lo que era del interés de elEconomista y jugaba contra su propia empresa. El tipo es así, repugnante cuando le conoces aunque tardes años. Lo mismo pasa con Iburo, aunque a éste nunca le llegué a conocer y me lo metieron por la puerta de atrás.

      Desde luego, la recurrirán. Y nosotros porque la moderación que hace el juez es ridícula.

      En cuanto al resto, yo obro como ciudadano de bien. Lo que luego hagan las instituciones del Estado que tenemos, ya no está en mi mano. Soy consciente, pero lo importante es que seáis conscientes vosotros.

      Gracias por tomarte un rato para leerme y dejarme tus amables palabras.

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  2. Me alegro de corazón, me pareció fatal cuando sucedió y por ello dejé Eco, me llamaron y así se lo dije. Imagino lo que ha hervido tu cerebrín en el camino, por el amigo que fue, la injusta traición… En hora buena, sigue siendo tu, que, por cierto, tus estrategias en el Confidencial están siendo la mayoría muy acertadas, y las que no muy bien gestionadas, con una honestidad que cuesta encontrar. ¿Cómo les va a ellos?

    Un saludo, maestro.

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    1. Hola Miquel, gràcies pel teu temps. Ciertamente fue el cerebrín, porque el corazón ya intuía lo que venía desde no mucho después de que el “amigo” cambiase de jaca. Somos lo que hacemos y, sobre todo, cómo.

      ¿Cómo les va? Pues según me han dicho recordtando presupuesto (JM Kapital se ha netgado a seguir), con Iburo marchándose a Andalucía (parece que el chiringuito no prosperó, por qué será), y con exclientes del mismo palmando un 15% en 8 meses como revelaré, datos en mano, en un próximo post de un cliente ultraconservador al que han masacrado a operaciones (eso que tanto le gusta a elEconomista). Unas hermanitas de los pobres, sin duda.

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