Así se saltan la LOPD elEconomista y sus chiringuiteros

En un viejo episodio de esta saga, que espero te sirva para manejar mejor que yo en tus relaciones con socios y clientes clave, te conté el enamoramiento al que sucumbió Carlos Iburo, por entonces consejero delegado de Ágora. El pequeñín de la casa se nos enamoró de un futuro en el que yo debía ser puesto de rodillas, donde parte de los ingresos clave vendrían de un “analista” del que decía no fiarse, al que consideraba un traidor y que parece haber dejado en cueros a más de uno últimamente. Lo mejor del sueño era que gracias a elEconomista, este gigante de las finanzas iba a tener acceso a muchos clientes. Sin permiso de los mismos, claro…   

En realidad era un buen plan. Para ellos. Cambiar el derecho a una cuantiosa indemnización, que los juzgados nos han reconocido años después, por algo ilegal como es el uso de los datos de los clientes de elEconomista para vender algo que nada tiene que ver con Ecotrader puede no parecer suficiente premio, pero es que al tiempo yo tenía que renunciar a ser el mayoritario en mi empresa en su favor. Lo ordenaba, según, Iburo, elEconomista. 

Te parecerá extraño que elEconomista pueda andar en algo tan `sui géneris´… ¿Pero te extraña de quien si se salta sin rubor siete de sus diez principios fundacionales para no indemnizar a un proveedor como firmó en libre contrato? Liberales… ¿Qué más le dará a quien se ríe de su proveedor, de su cliente y de lo que se le ponga por delante? Ya leíste como se las gastaron en sala judicial, frivolizando sobre la operativa instaurada en Ecotrader tras la rescisión de Ágora. Para ganar dinero, lo que sea menester.

Te adjunto parte de la documentación que he hecho llegar a la AEPD, donde era mi obligación denunciar lo que pasa en el entorno de elEconomista desde los primeros días en que Cabrero e Iburo están al mando de su herramienta Ecotrader:

 

asuncion

Puedes verlo aquí con mayor claridad: https://s3.postimg.org/ss1al5l1f/asuncion.gif

 

Es muy grave que estas cosas pasen en un medio de comunicación

Y que no pase nada, que Iburo y Cabrero sigan campando a sus anchas por la casa de Alfonso de Salas, evidencia que a los responsables de elEconomista les importa un bledo llevarse por delante a quien sea y a lo que se con tal de lograr su metas. Y las de todos estos pillastres estaban alineadas. Para bloquearme en Twitter, sin embargo, les ha faltado tiempo…

eco

Para trabajar con diferentes entidades en temas de asesoramiento financiero es necesario hacerlo bajo la figura EAFI, algo que estos “señores” ni tienen ni podrían tener a día de hoy aunque vayan vendiendo otra cosa para intentar enredar a sus “víctimas”. Por otro lado una EAFI no es un negocio fácil de mantener, y al dúo sacapelas le pone más el chanchullo: que se hagan EAFI los `pringaos´, que al marden de la ley todo es más barato. Pero volvamos al correo…

Como puede verse, la comunicación se lanza desde suscripciones@ecotrader.es, dirección propiedad de Editorial Ecoprensa, y luego la conversación continúa desde ciburo@ibitacora.es (el chiringuito de nuestros amigos)… O lo que es lo mismo, para llegar a Ibitacora hay que empezar por Ecotrader. Pero Ecotrader no puede ceder sus datos, tal y como puedes ver abajo… ¡Algo huele mal en Dinamarca!

eco

En este enlace puedes ver mejor lo que argumento: en el contrato que se firma con Ecotrader queda claro que elEconomista no tiene derecho a facilitar los datos de sus suscriptores a un tercero. Se excusará Editorial Ecoprensa afirmando que los ha cedido para poder atender mejor a sus clientes, pero lo cierto es que eso no puede suceder a costa de que Cabrero e Iburo, como se ve en la segunda parte del correo, ofrezcan los servicios de su chiringuito sin licencia. Parece que Ecoprensa nos presta demasiada atención a la LOPD por acción -ya hemos escuchado a Iburo afirmar que se le habían ofrecido por parte de elEconomista como contrapartida para conseguir un acuerdo conmigo- o por omisión. Por si alguien tiene alguna tentación, todo esto ha sido llevado a reconocimiento notarial.

En el segundo de los correos, el chiringuitero1 no habla de los servicios de Ecotrader sino de los del chanchullo que ha creado con el chiringuitero2. Parece por tanto evidente que elEconomista había decidido cumplir su parte, e Iburo cuenta con manga ancha para manejar el contacto con los clientes incluso desde antes de ser presentado como director comercial (se dieron un margen sabedores de que mi intención era querellarme contra ellos). O al menos, que contaba con ella antes de que yo empezase a denunciarlo todo.

¿Qué hacen Iburo y Cabrero, hablando de servicios de asesoramiento personalizado a un cliente de Ecotrader? Ni los unos ni los otros pueden presentar estos servivios. Se llama chiringuito financiero. Da para una película de serie B: los chiringuiteros y sus aventuras en la Ecojungla.

ALFONSO

 

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