Al final, Cabrero y elEconomista arruinaron a sus lectores

Tenía que suceder. Cuando confías en un mediocre para que te sujete el negocio del que te has apropiado ilegalmente, es normal que acabes reventándolo. Cabrero se sentía cómodo con la subida en febrero. A la traición del mercado, le siguió la de sus mal templados nervios, Cabrero recomendó liquidar masivamente en la última semana de desplome. Se os advirtió, corruptos amigos de elEconomista.

Cabrero es un pusilánime, un obediente machaca, algo que no funciona cuando de dirigir se trata. En el primer trabajo que tuvo, que también le conseguí yo, un día cayó desplomado porque perdía dinero. Así que el proyecto de trader pasó al proyecto de analista, y allí se quedó vegetativamente. Por su puesto no ha vuelto a poner un euro de su bolsillo en el mercado. Pueden imaginar la experiencia de batalla que tiene. ¡Nervios de acero!

El ínclito analista de elEconomista, por lo que parece rebajado ya de director de análisis a simple asesor, confesaba en su encuentro digital del 17 de marzo la situación de los suscriptores de Ecotrader: atrapados en el desplome. Pero como indómito general, invitaba a resistir contra viento y marea mientras no cayeran los soportes en los índices S&P500 y el DAX. Bajo ellos, el abismo.

Y dirigiéndose al asustadizo pueblo…

¡Marineros de agua dulce, resistid! ¡Por vuestro honor y mi pasta! ¡No vendáis si el mercado no pierde soportes! No cometáis ese despropósito.

Aquí os dejo su plan magistral, publicado en el encuentro digital del 10 de marzo…

Unos pocos días más tarde, agobiado por su cobardía, ningún traidor es valiente, presionado por los precios y aplicando como siempre el sota, caballo y rey, Juanito la metió hasta el fondo. Primero por delante, y luego por detrás.

¡Vended!

Pero señor, hemos caído ya un 40 por ciento…

Calla, cosa.

Nunca se ha bajado tan rápido, señor…

¡Que te calles!

Pero general, incluso en el ´29 hubo rebotes siderales tras la primera andanada…

Calla y vende, ignorante.

Sí señor, roger, roger…

cierre

Ahogado en el gráfico price return por decreto de sus jefes -resultó ser un buen lame botas cuando otros no ponen la cara para parar los golpes del que paga-, Cabrero recomendaba a los lectores de Ecotrader, un DRÁSTICO cierre de posiciones por haberse producido finalmente LA ESTOCADA MORTAL. Vendedlo todo muchachos, en el Eurostoxx, en el CAC, en el IBEX… También cerraron posiciones en Wall Street. 

Muy digno él, así lo confesaba en su encuentro digital:

Tras una caída del 40 por ciento. LA ESTOCADA MORTAL. Tras una caída del 40 por ciento. Y que este tío sea el analista de cabecera de elEconomista…

Para el genio de Reus lo correcto era salir DRÁSTICAMENTE, dejar la cartera limpia de polvo y paja. Todo con el objetivo de aprovechar la subsiguiente, e histórica, oportunidad de compra. Volver a entrar siempre ha sido considerado más fácil que salir por los analistas técnicos del montón. Lo cierto es que Cabrero no tiene una sola herramienta en la cabeza con la que enfrentarse a un mercado desatado, y por tanto a una vuelta en “v”. Así que la historia le ha pasado por encima como era de esperar.

Sabe mal que la gente que se benefició conmigo de la detección del suelo de 2009, por lo que me nominaron al premio Joven y Brillante de periodismo económico -siendo el primer no periodista en conseguirlo-, sea reventada por estar en las manos de un peligro público.

En realidad lo hicieron para quitarse de encima el total return, para alimentar la ludopatía, y para que ningún catalán les restase clientes haciendo españolismo en Twitter, que éstas eran las tres condiciones que me quisieron imponer para seguir ganándome la vida como un esclavo en mi jaula de oro. Otros se lo tragan todo por la pasta.

No, puedes… ¡Comprar!

El rebote estaba ya en marcha, pero el 20 los chicos de Ecotrader seguían con el ¡Huid insensatos! ¡Que el Dow de Industriales se va a los 18.000 puntos! No, puedes… ¡Comprar!

Este es el gráfico que plantaban en en encuentro digital del 20 de marzo, por una vez parecía que habían hecho algo especial… El mensaje no puede ser más claro: Sigue en liquidez, ya dispararemos cuando llegue el momento: los 18.000 puntos del Dow Jones Industrial. Allí, por fin, encontrarían los suscriptores de Ecotrader y los lectores de elEconomista, su oportunidad con la historia diez años después…

Qué forma tan ridícula de proyectar ondas, qué forma de ignorar el dividendo -y todo el efecto composición que genera en largo plazo pese a ser la mitad del retorno total-, qué forma tan estúpida por tanto de comparar impulsos que sólo son iguales en la mente de quien no entiende que un gráfico no puede verse alterado por cosas que no son acción del mercado, qué forma de tirar líneas por donde a uno le place a fin de que un retroceso de Fibonacci, sobre una serie que ha perdido todo el dividendo coincida con una gruesa línea roja puesta a mano alzada… Todo ello sin haberse leído jamás la teoría de onda de Elliott. Lo próximo será poner a Carlos Iburo de analista. Es un buen premio por haberme amenazado de muerte, tras años como telefonista.

mono

 

Este drama pudo evitarse:

Otro de los motivos de mi despido sin indemnización rumbo a un juzgado fue eliminar el uso de gráfico total return por imperativo legal, justamente lo que les hubiera podido evitar a todos los suscriptores la ruina que les han acabado generando, tal y como explicaré en un próximo post.

Algunos se lo tragan todo por la pasta, y en Joan Cabrero y Carlos Iburo encontraron los lacayos perfectos.

 

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