Estoy asustado, quizá es buena señal…

La semana pasada mostraba mi esperanza sobre la posibilidad de que los alcistas retomaran un pulso que cuestionaba la ruptura de canal alcista de corto plazo del Nasdaq. Mi argumento era la falta de apoyo general a ese movimiento y, sobre todo, el interesante movimiento de recaída de la volatilidad en Estados Unidos en las sesiones previas. Haber escrito que parecía que los alcistas contaban con ella dejaba abierta la puerta a otro desenlace en la expresión misma, pero no deja de ser grueso escribirlo justo antes de un duro correctivo, que es el más sonoro en Europa desde marzo.

Con todo, porque uno no olvida fácilmente un movimiento de vuelta como el de septiembre, ni ha dejado de tener presente lo que desde julio la complacencia alcista es enorme (tras esas condiciones puedes avanzar, incluso mucho como nos demuestra 2014, pero devolverás buena parte de lo avanzado), el martes mismo cambiaba radicalmente lo expuesto en mi tribuna semanal, de la mano de una revisión de la operativa que mantengo abierta sobre el DAX  desde el mínimo de marzo. Sí, desde el mínimo, la tendencia no se limita al corto plazo, por lo que comprar en caída puede ser comprar tendencia.

Los precios se han desplomado rápidamente, algo que se abría como posibilidad inmediata sólo tras el cierre del lunes. Y lo ha hecho para llevar al mercado europeo a presentar una muy inquietante situación chartista, presionando los soportes horizontales o decrecientes que pueden establecerse como límites “normales” dentro de un proceso de ajuste en tiempo del importante rally vivido desde que abría dicha estrategia. Honestamente, lo esperaba más arriba.

Todo es muy inquietante por producirse, como digo, con un sentimiento inversor realmente extremado tanto desde la encuesta de Investors Intelligence como desde lo que transmite la media de 10 sesiones del ratio put/call. Cuando ambas circunstancias se dan juntas, el mercado está maduro y devolverá buena parte de lo avanzado en su último rally continúe éste o no en el corto plazo. Conviene recordar que esto ya era así con el Nasdaq en los 10.000.

El DAX 30 se ha deslomado y presenta un cabeza y hombros. No hay que ser un hacha del análisis chartista para ver los parecidos entre el movimiento en zona de máximos previo al desplome de febrero/marzo tanto en términos de precio como en términos de volatilidad. Esto no significa que vayamos a ver algo parecido. Simplemente sabemos que hemos abierto las puertas que hay que abrir para poner en jaque una tendencia y que lo hemos hecho con violencia.

El SMI suizo, lo que no sucedió en marzo, presentaría un patrón de vuelta de manual. Lo mismo podrá decirse de la bolsa holandesa si el AEX total return sigue los pasos de sus primos y se deja los 1.850 puntos. Por supuesto este índice no está sólo, podemos ver al Footsei100 sobre suelo de canal bajista, o a los bancos resistiendo, pero esto último es poner la fe en la debilidad. Los índices que han estado fuertes han protagonizado el paso atrás. Y ese es un augurio muy poco reconfortante para los alcistas.

Con todo, los alcistas que no han visto sometidos sus intereses a la misma clase de presión en el conjunto de la renta variable mundial. Japón, China, Taiwan… Siguen consolidando, a diferencia de lo que sucedió con las rupturas de volatilidad y precio de marzo que volvemos a ver en Europa.

Ni siquiera en Estados Unidos tenemos algo equiparable. Ni en volatilidad ni en precio. Si bien tenemos el mercado ha alcanzado resistencias muy considerables como son los máximos históricos del Dow Jones de Industriales y Transportes en versión total return, la resistencia ascendente del S&P500, o el techo dilatado del Nasdaq. Todo tras alcanzarse lo que hay que definir como estado de complacencia que está provocando un ajuste con mucho veneno. Debemos mantener en nuestra mente que hemos visto un mercado bajista muy severo a primeros de ejercicio, y que no ha sido liquidado más que por algunos privilegiados; por lo que existe mayor probabilidad de una dolorosa segunda replica.

Precios y volatilidad van a intentar pasar al siguiente nivel en EEUU si no se produce una recuperación sensible e inmediata, y eso sí sería francamente preocupante. Ayer la volatilidad estuvo contenida al cierre pese a las pérdidas sensibles del Nasdaq, pero manteniendo la presión a una zona de extraordinaria resistencia con un Dow Jones Industrial y un Dow Jones de Transportes que ya presionan primeros soportes en tendencia, donde si bien puede destacarse que las velas de ayer viernes fueron positivas hay que admitir que no alejan el peligro en lo más mínimo por el momento. El Nasdaq, que sin embargo ayer se vio muy presionado, está aún a cierta distancia de los niveles análogos -Los 10.400/10.500 puntos del Nasdaq100-, siendo el NYSE total return, seguramente, el índice que propondría el más ideal de los patrones de vuelta si caen los 18.830 puntos del índice.

4 comentarios en “Estoy asustado, quizá es buena señal…

  1. Hola Carlos: me planteo buscar rendimiento financiero y he mirado Blackbird.
    ¿Sólo hacéis asesoría, no fondos llevados por vosotros mismos?
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    Gracias

    Me gusta

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