Morirse de la risa en un juzgado, es fácil con elEconomista

Cuando alguien te quiere machacar y se cree impune no conoce límites. Desde mi salida de elEconomista he tenido que soportar de todo, eso sí: siempre sin testigos y por la espalda. Sólo Amador Ayora tuvo el valor de cruzar un día unos tuits acusándome de insultar haciendo uso de las redes.  Hay que tener jeta… Va por ti, “director”. Continúa leyendo Morirse de la risa en un juzgado, es fácil con elEconomista

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La sentencia judicial que mata la credibilidad de elEconomista

Puede que ya me hayas escuchado hablando del tema en Capital Radio, o que hayas leído ya la noticia: un juzgado ha CONDENADO A EDITORIAL ECOPRENSA S.A. a pagar. Pero este blog va a seguir prestando poca atención a las cifras. Esta “guerra” tenía como objetivo limpiar mi nombre y el de mi compañía de las vejaciones públicas y privadas a las que, frente a mis clientes y/o compañeros de profesión, he sido sometido tanto por los directivos de elEconomista como por los exdirectivos de Ágora que se aliaron con ella para dar un golpe de Estado. Goliath y sus esclavos, que presumían por ahí de que Ágora sería machacada en los juzgados, han perdido frente a David. Te invito a visualizar los detalles de una sentencia no deja lugar a la duda y nos pone a todos en nuestro sitio… Continúa leyendo La sentencia judicial que mata la credibilidad de elEconomista

En respuesta a las alusiones de elEconomista: sus 7 pecados capitales

Me acusaba hace unos días el director de elEconomista, mi exdirector por tanto, de faltar el respeto a su trabajo por llamarle la atención debido a su desfachatez. No se puede calificar de otra manera que esta gente le exija a Rajoy más coherencia en sus políticas cuando ellos se pasan por el arco del triunfo sus principios fundacionales cuando les conviene. Descontento con mi reacción, y sin necesidad de argumentar que para eso es uno de los demiurgos del autodenominado faro “liberal”, Amador Ayora insinuó que me dedico a insultar en las redes…
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El esperpento tuitero del director de elEconomista

Hace ya tiempo que el medio para el que trabajé durante ocho años decidió bloquearme en Twitter. Fue meses después de levantarme lo que tardé diez años en construir, sin pagarme lo que habíamos pactado por ello, y por supuesto tiempo después de corromper a mis socios para que trabajasen contra los intereses de la empresa que debían proteger como consejeros. Continúa leyendo El esperpento tuitero del director de elEconomista